Nos dimos la vuelta dispuestos a poner un poco de orden en aquel lugar.
Lo primero que hice fue abrir la puerta de la furgo para que zelda bajase a estirar las patas y que husmease un poco por allí.
La nave parecía un enorme taller de soldadura; en uno de los laterales había una enorme estantería con tubos, chapas, y toda clase de hierros, a continuación había unos cuantos equipos de soldadura profesional. Un par de maquinas tipo MIG, plasma, soldadura de electrodos, un par de sopletes. Además había también un carrito con todo tipo de llaves, inglesas, fijas, de tubo, de allen, torsi, destornilladores de todos los tamaños. Sierras radiales, taladros... Aquello era una autentica mina. Y nosotros podíamos sacarle mucho partido.
- Increíble, este sitio es una mina, que bárbaro todo lo que hay aquí- Fran no dejaba de asombrarse.
- ¿Sabes usar esta maquinaria? - Yo me hice un poco el tonto, pensé que había sido una autentica suerte encontrar aquella nave, ahora le veía utilidad a los sábados por la mañana, cuando mi padre me despertaba y me llevaba a trabajar con el, era una autentica suerte que mi padre fuese soldador, y me hubiese enseñado a soldar.
- Si- contesté.- Mi padre es soldador, el me enseñó.
- Oh, que suerte! podremos reforzar un poco la estructura de la furgo, y añadirle un par de cosas que nos ayuden a defendernos.
- No es buena idea, aumentaremos demasiado el peso, y si tenemos que salir a escape será un impedimento. Yo pensaba en reforzar el portal y hacer alguna que otra trampa, alguna defensa exterior... había pensado en quedarnos aquí unos cuantos días, necesito recuperarme de ciertas cosas, y aclarar mis ideas. Espero que no te importe- Le dije.
- No tranquilo, no tengo prisa. Además así nos conoceremos un poco mejor, aun no se casi nada sobre ti.
- Todo a su tiempo, lo importante ahora es que comamos algo caliente.- Así que me fui a la furgoneta. Busqué un par de latas de fabada y las aparte para un lado. Después cogí un par de chapas, las corté con la radial y las soldé, de manera que allí tenia una pequeña olla improvisada.
Fran había cogido unos cuantos palos, y aprovechando la madera de unos palés de carga que había por allí tirandos hizo una pequeña fogata, así nos ahorrabamos el gastar el camping gas, ya habíamos desperdiciado una bombona haciendola saltar por los aires junto con un coche para salvarnos el pellejo, así que había que racionar el consumo de gas. Calenté las Dos latas de fabada, y después calenté también un poco de agua para asearnos. fran había cogido alguna ropa en el Centro comercial así que se aseó y se cambió al igual que yo.
- Vaya, esa fabada estaba buenisima. - Dijo Fran mientras que soltaba un pequeño eructo.
- Pues dale las gracias a la abuela de la fabada de la tele, yo solo la he calentado- Le contesté mientras intentaba sonreír un poco.
Zelda estaba sentada a mi lado y miraba fijamente a Fran. Parecía que se sentía intimidado por ella, porque el mantenía bastante la distancia.
- Oye, ¿ a tu perra no le gustará morder no ?
- No, tranquilo, ella solo muerde para defenderme, anda acariciala, deja que te huela, dejale coger confianza
Fran extendió la mano, Zelda se acercó, le olfateó los dedos, y se los lamió, como hacía conmigo.
- Que cariñosa es- Dijo Fran
- Si, es el mejor perro del mundo, ya se que todos decimos lo mismo de nuestros perros, pero esta sin duda es la mejor.
- ¿Cuantos años tiene?
- Pues ha cumplido 8 en Agosto. Por desgracia le queda poco. Bueno será mejor que nos durmamos, mañana tenemos trabajo si queremos hacer esas trampas, y los refuerzos del portal. - Propuse.
-Si buena idea, que descanses tío.- Y fran se metió en uno de los sacos de dormir que habíamos cogido en el centro comercial.
Yo apagué los focos de la nave, y entonces solo quedó el resplandor que emitían las brasas, leve, cálido, reconfortante, cogí mi saco de dormir, me metí dentro y cerré los ojos, Zelda se acurrucó a mi lado, lo ultimo que vieron mis ojos fue la cara de mis seres mas queridos reflejadas en las brasas....
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