En mi cabeza solo rondaban las palabras : " Hace casi diez dias" ¿ Que demonios me habría pasado? Lo ultimo que recuerdo es haber quedado con mis amigos, llegar a casa de madrugada como siempre, acostarme y dormirme. Y al despertarme me encuentro con todo esto. Totalmente inexplicable.
- Tio no te conozco apenas, pero no hace falta para saber que te pasa algo. - Fran no solo era bueno disparando, tambien lo era analizando a la gente.
- No tranqui, simplemente quiero encontrar un sitio donde meternos.- Mentí.
- Pues, a ver si lo encontramos rápido, tengo hambre y estoy muy cansado. Por cierto ¿Sabes cocinar?
- Si, tranquilo cenaremos algo caliente, nos vendrá bien para quitarnos el frió, y nos reconfortará.
Habíamos llegado a un pequeño lugar llamado Alba, estaba a las afueras de pontevedra pasando Lerez. Al mirar hacia la derecha, advertimos una nave, parecía un buen sitio Tenia el tamaño del pabellón de fútbol sala al que solía ir a jugar con Alex y algunos amigos aproximadamente. Aparqué justo delante del portal. Zelda se había puesto de pié sobre los asientos traseros.
- Será mejor que bajemos los dos y echemos un vistazo, toma tu lleva la tubería, yo los cuchillos. - Propuse.
- De acuerdo, ten cuidado, esta empezando a oscurecer. Yo iré por la derecha y tu por la izquierda, rodeamos la nave para asegurarnos de que no hay bichos fuera, luego entraremos y si hay algo que limpiar pues se limpia. - Me dijo Fran mientras me guiñaba el ojo, estaba muy seguro de si mismo, odiaba tanto a aquellos bichos... Pero era normal, se lo habían quitado todo.
Dimos la vuelta entera a la nave. Nada, ni rastro de zombies. Nos reunimos de nuevo delante del enorme portal.. La nave era bastante alta. El portal debía tener unos 3 metros y medio de alto, y unos 4 o 5 de largo. Las paredes de la nave estaban hechas con enormes losas de una variedad de piedra llamada "Rosa Porriño" ; tendrían unos 4 metros de alto, eran un poco mas altas que el portal, el techo era de panel sandwich, seria una fortaleza excelente.
Los dos tiramos con fuerza del enorme portalón, la luz entró poco a poco a medida que un fortísimo hedor salia del interior (debo admitir, que me mareé un poco). Ese olor no era buena señal. Dentro tenía que haber bichos. Fran me miró y agarro con fuerza la tubería , yo agarré el machete con la mano derecha y con la izquierda sostuve el cebollero de 30 cm. Fran entró primero, y buscó a tientas el cuadro de diferenciales, estaba justo al entrar. Todos estaban subidos excepto uno, Fran accionó el interruptor, y unos potentes focos se encendieron en el techo, la imagen que nos econtramos fue bastante dura. En el suelo había un cuerpo, parecía haber sido un hombre, no muy mayor, estaba sobre una gran mancha de sangre seca. Podríamos haber sido capaces de ponerle una edad si su cabeza no se encontrase aplastada bajo un enorme yunque de hierro. Yo tuve que salir para afuera. Me pudo la impresión. Fran salió unos segundos despues.
- ¿ Estás bien ? - me preguntó
- Si, esque ese maldito olor... buff me ha revuelto el estómago. Y bueno ver los sesos de ese pobre hombre esparcidos por el suelo, pues tampoco es que me ayude mucho.
- Bueno entonces no te pediré que me ayudes a sacarlo para afuera. Tenemos que preparar todo rapido para la llegada de la noche. Faltan pocos minutos para las 19:00, entrare yo a sacar el cuerpo, he visto una manguera conectada a un grifo, podremos limpiar las manchas y despues veremos que es lo que hay dentro que nos pueda ayudar.
Fran sacó a aquel pobre desdichado para afuera y lo enterró detras de la nave. Yo cojí la manguera y limpié aquel estropicio, el olor ya casi se había ido. Salí para afuera, cojí la furgo y la meti dentro de la nave, despues Fran y yo cerramos el portal y pusimos los cerrojos para que nadie pudiese abrir desde fuera...
No hay comentarios:
Publicar un comentario