Me quedé mirando el cuerpo muerto de Lucía durante un rato, perplejo, atontado... No sabía quien le había clavado esa flecha en la cabeza, ni de donde había venido; no sabía nada.
- Tío vámonos de aquí!- Me gritaba Fran. - Corre! Antes de que vuelvan!
Eché un ultimo vistazo al cuerpo de Lucía y entonces reparé en que tenia algo en el bolsillo de su pantalón. Metí la mano y saqué dos cosas. La primera fue su cartera, la cual abrí, dentro estaba nuestra foto favorita.
La segunda hizo que se me saltasen las lágrimas. Llevaba con ella una de las 2 esclavas de plata, que nos habíamos regalado, con la inscripción " Andrés y Lucía" " Te Amo".
En ese momento me sentí la persona mas desdichada del mundo, ella aun me quería y por culpa de ser tan estúpidamente lento no había conseguido salvarla, no me lo perdonaría nunca.
Le cerré los ojos, aparté su cuerpo de la carretera, me guardé la cartera y la esclava en el bolsillo y me di la vuelta para meterme en la furgo.
- ¿Has terminado?- me preguntó Fran que ignoraba lo que sucedía. -¿ que te pasa? ¿ Quien era esa pobre desdichada?- Era evidente que se había dado cuenta de que en un pasado yo había conocido a aquella Zombie que acaba de morir.
- Es mi ex-novia. Quería salvarla de todo esto, pero llegué demasiado tarde.- Le contesté
- Lo siento mucho. Pero quizá sea mejor asi ¿no crees? Al menos ya no sufrirá más.- Pensé que en cierto modo Fran tenia razón, aunque fuese doloroso para mi.
- Bueno vámonos de aquí, tenemos que conseguir provisiones para los dos, no creo que lleguemos a Santiago hasta dentro de unos días, será mejor ir poco a poco.- Propuse.
- Me parece bien, quizá sea mejor, llamaremos menos la atención si nos movemos solo de día.- Me contestó
- Se donde conseguir mas comida. Debemos ir al centro comercial.- Sabía que eso ira infringir una de las clausulas del plan de emergencia que habíamos elaborado mis colegas y yo, aun podía escuchar la voz de Miguel diciendome : " Jamas os acerquéis a un centro comercial, una iglesia o un hospital, son focos de concentración de gente, y por tanto seguramente estén llenos de Zombies".
Tenía mucho sentido, pero en ese momento me daba todo igual. Asi que pusimos rumbo al Carrefour que había a las afueras de Pontevedra.
Eran casi las 16:00, o al menos eso indicaba el reloj de la furgo; entonces me di cuenta al mirar el cuadro, que la luz de la reserva de Gasóleo estaba encendida. ¡ Mierda ! Ni me había dado cuenta de que la furgo podría no tener Gasoil y eso era un problema serio.
Llegamos al Carrefour, y lo primero que hice fue dirigirme a la gasolinera rezando para que aun funcionasen los surtidores. Levanté el boquerel y lo introduje en la boca del depósito de la furgo. El surtidor se puso en marcha. Mientras tanto, Fran estaba a mi lado con la barra de hierro en la mano, y la pistola en la otra por si acaso. Zelda estaba ahora de pie sobre los asientos, mirando atenta todos y cada uno de mis movimientos. La miré a los ojos y ella me devolvió la mirada, cosa que me hizo sentir mejor, era como si ella pudiese ver mi sufrimiento, era algo característico en su raza, los boxer tienen ese don para apoyar moralmente a sus dueños cuando están tristes... PLAC! el boquerel soltó el bloqueo debido a que el deposito estaba lleno. Nos metimos en la furgo, di la vuelta y me dirigí a la entrada del centro comercial.
Miré a Fran y le sugerí que cogiese una de las dos 9mm, podría hacernos falta. Yo tomé de la bolsa la remington. Lo cierto es, que todo estaba demasiado tranquilo. había algunos coches aparcados en el parking exterior, luego los revisaríamos.
Metí primera y conduje lentamente hasta la puerta, pegué el morro, aceleré un poco y las puertas automáticas calleron al suelo hechas añicos. Después todo fué fácil. Fran había pasado a la parte trasera de la furgo, había abierto la puerta lateral, y mientras yo conducía pegado a las estanterías el iba cogiendo lo que necesitabamos.
- Sobre todo coge latas de conserva y frutos secos, cosas así, es lo que mas aguanta sin estropearse- Le iba diciendo yo. Después de llenar cuatro cestas de latas de conserva otras 3 con refrescos y algunas chucherías, nos dirigimos a la sección de animales.
- Aquí tendremos que bajar- Dije. - Tenemos que cojer unos cuantos sacos de pienso para Zelda. Yo creo que con dos sacos de 20 kg debería llegar para 2 meses, jajaja - Me reí. Si, lo sé, acababa de perderlo todo, pero en momentos así, lo que necesito es reírme, hace que no me hunda, me anima a seguir.
- Bien, ya lo tenemos todo ¿no?, por cierto Andrés, ¿Qué te pareceria pasar por la zona de ferretería? a ver que encontramos - Debo admitir que fue una buena idea.
- De acuerdo, vamos- Le contesté
El sonido del motor retumbaba en las paredes y parecía que en vez de una furgoneta hubiese 300 allí dentro, teníamos que irnos pronto, asi que cojimos todo lo que pudimos en la ferretería y di vuelta a la furgoneta para salir de alli; entonces tube una idea.
- Fran, tenemos que pasar por la zona de Televisores. Siempre he querido hacer una cosa.- Cogí la barra de hierro, busque la tele mas cara de todas y la machaqué. Dejé que mi rabia saliese, la pobre televisión quedó hecha una autentica pena, fue entonces cuando al levantar la vista vi a uno delante de mi. Ni me había percatado de su presencia, ni Fran tampoco que se entretenía rompiendo un reproductor de blue ray idéntico a uno que se había comprado el y que había salido muy malo.
Agarré la barra de metal con fuerza, y con paso decidido me acerqué al zombie. Llevaba puesta una camisa que intuí que era azul, porque en uno de los lados tenia bordado el logotipo de Carrefour, una placa colgaba de la tela de la camisa, pero no hice caso de ella, con todas mis fuerzas bajé la barra sobre la cabeza de aquel bicho que automaticamente calló al suelo, una vez allí lo rematé. Entonces fue cuando me paré a ver lo que ponía su placa. " Adolfo, encargado de audiovisuales". ¡Vaya! tenía un poco de gracia que el zombie que venía a comernos, fuese el encargado de aquella sección, ¿venia a regañarnos por ser dos chicos malos? Fran y yo no podíamos dejar de reírnos. Nos metimos en la furgo y salímos del centro comercial.
El parking estaba infestado de Zombies, ¿que haríamos ahora? Fran me miró y asintió con l cabeza. Fue suficiente, agarré la remington y el cogió una 9mm ....
Buff está entrada es de las mejores.
ResponderEliminarEl centro comercial y romper aparatos caros en el fin del mundo es lo mejor que hay jaja
El final deja con ganas de más.
Esperemos que salgan bien de ese lío en el que se acaba de meter.
jejejejeje esque tanta rabia comprimida no es wena xD
ResponderEliminarA ver a ver como salen , si esque salen los 3 (Andres. fran y zelda) xD
Esta muy bien :) me gusta mucho la verdad!
ResponderEliminarVoy a aportar una pequeña critica constructiva :P
ResponderEliminarAunque me gusta mucho la idea, creo que las cosas pasan demasiado rápido, tanto tu rapidez de adaptación a lo ocurrido, como a recuperarte de los shock de tener que matar a alguien conocido o querido.
Por mi parte, habría obligado a Fran a desnudarse para asegurarme de que no le han mordido.
Y por ultimo, creo que al haber cogido por primera vez un arma (o eso es la idea que me dio) la controlas demasiado bien XD
Espero que mi critica te ayude, sigue así y si necesitas alguna idea, me encantaría ayudarte.
Un saludo y animo!!