- Y bien tío, cuentanos, ¿ Que ha pasado ? - Miguel me había acercado una silla para que me sentase, pero la rechacé.
- Ya os lo contaré, ahora mismo lo que necesito es la radio, Moncho me ha dicho que sabéis donde están mis padres. De modo que porfavor, te ruego que me dejes esa radio, tengo que hablar con ellos, tengo que saber si siguen vivos. - Mi voz sonaba a desesperacion pura.
- Si claro, ven.- Me dijo Miguel. - Me crucé con tus padres cuando llegué a pontevedra. Y al no verte con ellos pensé en lo peor. Pero me dijeron que estabas bien, que estabas en tu casa; debo confesar que me cabreé muchisimo, porque nuestro plan era claro, a casa de Moncho, pero bueno, tus motivos tendrías. - La voz de Miguel sonaba a reproche.
- Pues si, he estado inconsciente casi 11 días. Y aun no se porqué. Espero que mis padres me den respuestas.
Grfrgfgrfggrgfñlñlgfrjfrfrf...... (interferencias) La radio estaba encendida esperando a que yo comenzase a emitir.
Miguel había seleccionado el canal 19, que es en el que solía contactar con mi padre.
-Papá, Papá, soy Andy, estas ahí?- Probé varias veces, pero solo capté ruido.
Mi abatimiento era total. Creía que hablaria con mi familia antes de que terminase el día. Pero en ese momento no sabia que pensar ya.
- Eh vamos Andrés, no te pongas mal. No puedes pretender contactar con ellos a la primera.- Antón se había sumado a la conversación.
- Bueno pero si nos puedes contar que has hecho desde que has recuperado la consciencia.- Propuso MIiguel.
-Pues me desperté ayer en mi cama. Y para mi resultaba ser un día totalmente normal, hasta que repare en que mis padres no estaban en casa, y vi que ni la tele ni las radios emitían; ya cuando me asome al balcón y vi como estaba nuestra calle me quedó todo un poco mas claro.
Lo primero que hice fue seguir los pasos, me hice con algunas provisiones, un coche y.... OH! - Acaba de acordarme de que la bolsa de armas estaba en el maletero de la furgoneta.
- ¿Que ocurre? ¿A que viene ese "oh"?- Preguntó Antón.
- Había conseguido una bolsa de deportes y estaba llena de armas, pero acabo de recordar que esta en el maletero de la furgoneta de mi abuelo, y me la acaban de robar.
-FRAN- dijo Moncho. Yo asentí.
- ¿Quién es ese Fran?- Preguntó Alex
Yo les conté quien era Fran, como le había conocido y lo que habíamos pasado juntos. Desde el arrebato destructor en la sección de audiovisuales, hasta nuestra cena la noche anterior. También les conté su historia, como los zombies habían deborado a su familia y como se había ocultado en el bosque.
- Pues menudo capullo- Soltó Alex- Le ayudas, le salvas la vida y te roba el coche....
- Ya ves. Ahora no puedo hacer nada. Lo unico que podemos hacer es bajar y tratar de recojer lo que se haya caído de la furgoneta si os parece bien.
- Bueno es arriesgado, pero nos hacen falta provisiones. - Dijo Miguel.
- Yo me quedaré aquí atento a la radio por si llaman tus padres- Propuso Alex.
- Si ya, ya sabemos todos que a ti lo de salir a la calle no te gusta nada - Dijo Miguel. - Mucho ir al ejercito, mucho titulo de segurata y de socorrista pero cuando hacen falta un par de pelotas te quedas atrás siempre.
Alex bajó la mirada y se dio la vuelta, el resto nos pusimos en pie dispuesto a salir.
-Preparemos armas por si acaso.- Propuso Anton
- Yo llevo mi cuchillo, mi machete y una 9mm - Dije.
Moncho cargó la ballesta y cogió un puñado de flechas de una saquito.
Antón tenia un revolver del 45. Supuse que seria el Magnum de Alex.
Miguel llevaba una especie de bate de madera con clavos de hierro en la punta, y una 9mm como la mia.
Salimos del piso y bajamos por las escaleras en silencio. Al salir a la calle la luz de la mañana nos dió en la cara y una brisa fresca nos hizo espabilar.
tal cual como si fuesemos un comando de espías entrenados, nos desplazamos por la calle en silencio hasta donde la furgoneta había subido a la acera, alli había un monton de cosas, sobre todo provisiones.
Pero ni rastro de la bolsa de deportes con las armas. Recogimos todo y nos dispusimos a volver por una de las calles colindantes y... ¡Allí estaba! Mi bolsa de armas en el suelo. Me adelante al grupo y la recogí. Despues volvimos al piso. Alex tenia noticias de mi familia....
jueves, 22 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
11ª parte
- Miguel ! Miguel! ¿me recibes?. Alex! ¿Me recibes? - Moncho seguía intentando contactar con ellos, pero era inútil. Solo captaba interferencias y ruido.
- Rápido, ¿en que calle está el piso? - pregunté
-Junto a la alameda. Entra por el puente de los tirantes y sube todo recto, podemos atajar por la calle Benito corbal.
- Dejate de calles Moncho, atajaremos por donde sea!
Al llegar a la avenida de Compostela, pudimos comprobar la enorme cola de coches abandonados que en su día intentaban salir del a ciudad. Hoy solo era un enorme cementerio de coches.
Al pasar cerca del hospital Provincial un enorme grupo de Bichos trataron de bloquearnos el paso. Con un volantazo giré en una de las calles colindantes y atajé por encima de las aceras.
- Moncho prueba otra vez. Avisales de que vamos!- ordené
- De acuerdo. Miguel! Miguel! Soy mocho! he encontrado a Andrés, Vamos a sacaros de ahí!
Grfgrhghfrgfgfrhgf!!!!!!!!! ( interferencias ) y de pronto la voz de Miguel salio del walkie.
-¡ Daos prisa! están subiendo! NO se si aguantaremos, queda la mitad de la munición, y los refuerzos del portal no se si aguantaran!! grrrfffrffrffrfff.... - una ultima interferencia y de pronto silencio.
- ¡Moncho tengo una idea!- propuso Fran. Prepara todas las flechas que tengas. Os dejare a ti y a Andrés para que acabéis silenciosamente con todos los bichos que podáis. Yo distraeré con la furgo al resto, mientras tanto subid sacad todo lo que os haga falta y volved a bajar, os recojere con la furgo.
Debo admitir que me pareció un buen plan. Así que paré la furgo en seco. Fran y yo nos cambiamos de asiento, y arrancamos de nuevo.
- Es ahí, subete a la acera!- indicó moncho. fran acelero, la furgo subió el bordillo dando un fuerte golpe, el portón del maletero se abrió y la poca carga que habíamos dejado la noche anterior dentro empezó a caer fuera del maletero.
- MIERDA! - gritó Fran-
- Da igual ahora es tarde ya - le contesté. - Tira y dejanos bajar.
Fran nos dejó a la vuelta de la esquina Moncho zelda y yo bajamos, y Fran arrancó. Cual fue nuestra sorpresa que, en ves de dirigirse hacia los bichos dio media vuelta y se fugó con mi furgoneta.
- ¡HIJO DE PUTA! Vuelve aquí! - Era inútil gritarle. Se había ido. No era el momento de quedarse quietos.
Moncho y yo seguidos por Zelda nos pusimos en marcha hacia el piso donde estaban nuestros amigos.
Había como unos 30 bicho aporreando el portal, y unos 10 o 15 muertos por el suelo.
Moncho cargó la ballesta, apunto y uno a uno fueron cayendo, hasta que solo quedaron 4.
Por suerte yo llevaba mis cuchillos conmigo así que le preste uno a mi amigo, y nos fuimos hacia los bichos.
2 de ellos nos vieron y se dirigieron hacia nosotros; Empuñando mi machete de carnicero con fuerza esperé a que aquel cara-muerto estuviese a mi altura y con todas mis fuerzas le corté el cuello en horizontal de un machetazo. Un enorme chorro de sangre empezó a brotar de su cuerpo que se desplomó en el suelo.
Moncho cogió su cuchillo y hundió la punta atraves de uno de los ojos del otro zombie que nos atacaba; con un asqueroso sonido gelatinoso la punta del cuchillo atravesó la cuenca del ojo y salió rasgando la piel de la nuca del zombie que también se desplomó. De los otros dos nos deshicimos con facilidad partiéndoles el cuello.
- ¡Todo despejado! Gritó Moncho.
- Rápido subid! tenemos un problema!- La voz de Alex retumbó por toda la calle.
Moncho Zelda y yo subimos por las escaleras hasta el 2º piso. Era un edificio relativamente moderno. De unos 15 años de antigüedad.El suelo era de mármol pulido, igual que las escaleras, y el pasamanos era de madera tallada.
Entramos en el piso, el cual tenia la puerta entreabierta, unos gritos desgarradores provenientes de la cocina inundaron el hueco de la escalera.
- Rápido, traed algo con que golpearla!- Otra voz conocida llegó hasta mis oídos.
Cuando entre en la cocina la escena que me encontré no fue otra que, una señora de unos 70 años retorciendose y contorsionandose como un tigre atrapado en una red. Alex la sujetaba y Miguel le ayudaba, en ese momento me giré y me encontré con Antón, el compañero de piso de Miguel en Santiago. Antón traía un bate de baseball de hierro, y con un golpe digno de un bateador de Los Red Socks le partió la crisma a la anciana. En el suelo de la cocina había un joven muerto, totalmente destripado. Di por sentado que era el nieto de la anciana.
- Joder, por que poco - Dijo Miguel. - Gracias por llegar a tiempo. Me alegro de veros con vida tíos.
Todos nos saludamos como de costumbre, apretones de manos, abrazos y sonrisas. Gracias a dios aunque nos encontrasemos en medio del fin del mundo y me acabasen de robar el único modo de salir de la ciudad, estábamos todos juntos, eso era una buena señal, la señal de que aun había esperanza para nosotros....
- Rápido, ¿en que calle está el piso? - pregunté
-Junto a la alameda. Entra por el puente de los tirantes y sube todo recto, podemos atajar por la calle Benito corbal.
- Dejate de calles Moncho, atajaremos por donde sea!
Al llegar a la avenida de Compostela, pudimos comprobar la enorme cola de coches abandonados que en su día intentaban salir del a ciudad. Hoy solo era un enorme cementerio de coches.
Al pasar cerca del hospital Provincial un enorme grupo de Bichos trataron de bloquearnos el paso. Con un volantazo giré en una de las calles colindantes y atajé por encima de las aceras.
- Moncho prueba otra vez. Avisales de que vamos!- ordené
- De acuerdo. Miguel! Miguel! Soy mocho! he encontrado a Andrés, Vamos a sacaros de ahí!
Grfgrhghfrgfgfrhgf!!!!!!!!! ( interferencias ) y de pronto la voz de Miguel salio del walkie.
-¡ Daos prisa! están subiendo! NO se si aguantaremos, queda la mitad de la munición, y los refuerzos del portal no se si aguantaran!! grrrfffrffrffrfff.... - una ultima interferencia y de pronto silencio.
- ¡Moncho tengo una idea!- propuso Fran. Prepara todas las flechas que tengas. Os dejare a ti y a Andrés para que acabéis silenciosamente con todos los bichos que podáis. Yo distraeré con la furgo al resto, mientras tanto subid sacad todo lo que os haga falta y volved a bajar, os recojere con la furgo.
Debo admitir que me pareció un buen plan. Así que paré la furgo en seco. Fran y yo nos cambiamos de asiento, y arrancamos de nuevo.
- Es ahí, subete a la acera!- indicó moncho. fran acelero, la furgo subió el bordillo dando un fuerte golpe, el portón del maletero se abrió y la poca carga que habíamos dejado la noche anterior dentro empezó a caer fuera del maletero.
- MIERDA! - gritó Fran-
- Da igual ahora es tarde ya - le contesté. - Tira y dejanos bajar.
Fran nos dejó a la vuelta de la esquina Moncho zelda y yo bajamos, y Fran arrancó. Cual fue nuestra sorpresa que, en ves de dirigirse hacia los bichos dio media vuelta y se fugó con mi furgoneta.
- ¡HIJO DE PUTA! Vuelve aquí! - Era inútil gritarle. Se había ido. No era el momento de quedarse quietos.
Moncho y yo seguidos por Zelda nos pusimos en marcha hacia el piso donde estaban nuestros amigos.
Había como unos 30 bicho aporreando el portal, y unos 10 o 15 muertos por el suelo.
Moncho cargó la ballesta, apunto y uno a uno fueron cayendo, hasta que solo quedaron 4.
Por suerte yo llevaba mis cuchillos conmigo así que le preste uno a mi amigo, y nos fuimos hacia los bichos.
2 de ellos nos vieron y se dirigieron hacia nosotros; Empuñando mi machete de carnicero con fuerza esperé a que aquel cara-muerto estuviese a mi altura y con todas mis fuerzas le corté el cuello en horizontal de un machetazo. Un enorme chorro de sangre empezó a brotar de su cuerpo que se desplomó en el suelo.
Moncho cogió su cuchillo y hundió la punta atraves de uno de los ojos del otro zombie que nos atacaba; con un asqueroso sonido gelatinoso la punta del cuchillo atravesó la cuenca del ojo y salió rasgando la piel de la nuca del zombie que también se desplomó. De los otros dos nos deshicimos con facilidad partiéndoles el cuello.
- ¡Todo despejado! Gritó Moncho.
- Rápido subid! tenemos un problema!- La voz de Alex retumbó por toda la calle.
Moncho Zelda y yo subimos por las escaleras hasta el 2º piso. Era un edificio relativamente moderno. De unos 15 años de antigüedad.El suelo era de mármol pulido, igual que las escaleras, y el pasamanos era de madera tallada.
Entramos en el piso, el cual tenia la puerta entreabierta, unos gritos desgarradores provenientes de la cocina inundaron el hueco de la escalera.
- Rápido, traed algo con que golpearla!- Otra voz conocida llegó hasta mis oídos.
Cuando entre en la cocina la escena que me encontré no fue otra que, una señora de unos 70 años retorciendose y contorsionandose como un tigre atrapado en una red. Alex la sujetaba y Miguel le ayudaba, en ese momento me giré y me encontré con Antón, el compañero de piso de Miguel en Santiago. Antón traía un bate de baseball de hierro, y con un golpe digno de un bateador de Los Red Socks le partió la crisma a la anciana. En el suelo de la cocina había un joven muerto, totalmente destripado. Di por sentado que era el nieto de la anciana.
- Joder, por que poco - Dijo Miguel. - Gracias por llegar a tiempo. Me alegro de veros con vida tíos.
Todos nos saludamos como de costumbre, apretones de manos, abrazos y sonrisas. Gracias a dios aunque nos encontrasemos en medio del fin del mundo y me acabasen de robar el único modo de salir de la ciudad, estábamos todos juntos, eso era una buena señal, la señal de que aun había esperanza para nosotros....
10ª parte
Desperté algo sobresaltado, era completamente de día y no recordaba nada de lo que había soñado, salvo que me caía en la bañera y me hacía muchisimo daño. Menuda estupidez de sueño...
Zelda dormía a mi lado, acurrucada, la pequeña fogata que habíamos encendido para calentarnos durante la noche era ya solo un simple montículo de ceniza y un fino hilo de humo gris.
Poco a poco fui retomando mi presencia, y alcancé a escuchar dos voces, las dos eran conocidas.
Me di la vuelta, Fran no estaba en su saco, me levanté y Zelda se despertó. Fran estaba fuera y hablaba con un chico. Su voz era muy familiar. Me acerqué al portal y escuché lo que decían.
- Ya te he dicho que conozco a Andrés, os he ido siguiendo desde que salisteis de la zona donde vivía su ex. Yo fui quien disparó la flecha, ¿ves? Con esta ballesta.
¿Habia dicho ballesta? solo podía ser una persona. Moncho siempre decía que le gustaban las ballestas y que era un muy buen tipo de arma para defenderse en una situación como aquella, porque podías herir desde lejos sin hacer ruido.
Salí de de detrás del portal, y allí estaba Moncho, de pie con su ballesta en ristre mostrándosela a Fran. Al verme, su semblante cambió, y lo primero que me dijo fue:
-Ya sabía yo que un hijo puta como tu tenia que seguir vivo.
- Pasemos a dentro, el exterior no es seguro. Propuse.
Moncho se dio media vuelta y se dispuso a meter dentro de la nave la moto con la que se desplazaba.
- Menuda moto te gastas, ¿de donde la sacaste?
- Era de un pariente de mis padres. Le encantaban las motos, no esta mal, lo único es que hace muchisimo ruido y atrae a los bichos, pero no tenia otra cosa con la que desplazarme.
Fran y yo nos miramos con cara de preocupación. Es cierto que los bichos era muy activos, y podrían haberle seguido, si eso era así, teníamos poco tiempo para preparar nuestras defensas.
- Ante todo, cuentame, ¿Que cojones pasó? ¿Porqué nadie siguió los pasos?
- En realidad, tu fuiste el único que no apareció. Nos reunimos todos en mi casa, como habíamos acordado, juntamos todas nuestras provisiones y armas, y teniamos de sobra para una semana. Solo faltabas por venir tu y aportar tu parte y tu coche como habiamos quedado. Pero pasaron 2,3,4,5 dias y no apareciste. Los zombies superaron nuestras defensas y tuvimos que huír de allí. Nos refugiamos en un piso en pontevedra. Es de una Anciana que vive con su nieto, que es un excompañero de la academia de seguridad donde estubo alex.
Todo comenzaba a encajar, aunqe seguía sin saber porque me habia perdido 10 dias de mi vida y no recordaba nada.
- Bueno, supongo que el motivo de que yo fallase en el plan, se debe a que he estado 10 dias inconsciente, porque no recuerdo nada de nada. y todavia no tengo la respuesta.
- Tranquilo, sabiamos que algo te había ocurrido, pero no nos imaginabamos el que. Nosotros nos habiamos puesto en el peor de los casos. Yo habia salido a buscar cosas que pudiesen servirnos en el piso cuando derrepente te veo de pie ante un zombie. Mi primera reaccion fue disparar, y luego me di cuenta de que se trataba de Lucía. Lo siento mucho.
- No pasa nada- Contesté. -De no ser por ti ahora estaria Jodido de verdad.
- Perdon, no es que quiera interrumpiros, pero debemos ponermos manos a la obra- Fran estaba listo ya para empezar a trabajar.
A mi se me había ocurrido una idea.
- Y digo yo. Los demás estan todos en el piso ¿no? ¿Porque no se vienen para aqui? hay mucho mas sitio y este lugar es mas seguro.
- Es una buena idea- Respondio Moncho. - De hecho, tengo forma de comunicarme con ellos, tenemos una vieja radio, y un par de walkies. Y lo mas importante para ti, hemos contactado con tus padres.
Un alivio enorme me recorrio de pies a cabeza. Mis padres estaban Bien!
- ¿COMO, habeis hablado con ellos? ¿ CUANDO, Y COMO?
- Fue todo una casualidad, al parecer tu padre tenia una emisora de camion en casa.
- Es verdad! la emisora con la que jugaba yo de pequeño.
- Pues un dia estabamos buscando canales de socorro en los que contactar con alguien y escuchamos una llamada de alguien que decia tener refugio. Preguntamos y se trataba de tu padre.
- Tengo que ir al piso y hablar con el. Porfavor llevame alli.
- Tranquilo, ahora voy a informar de que te he encontrado y de nuestro plan de que se vengan para aqui, le dire que traigan la radio y hablaras con tu familia.
Por fin algo de esperanza para mi y mi familia, estaban bien, estaban a salvo. mis problemas empezaban a desaparecer.
- Miguel, soy moncho, ¿me recibes?
Nada solo ruido.
- Probaré otra vez, Alex soy Moncho ¿ Recibes ?
Mas inteferencias. Moncho ajusto un poco el dial del walkie y una voz salió del pequeño altavoz del aparato.
- qwrrfggggf... ( inteferencias ) RAPIDO! qgrfrtfqfsr ( inteferencias ). Moncho, Ayudanos! qrfgrfsqrtfg ( inteferencias ) son demasiados! fiuuuuuuugggf ( inteferencia final)
- ¡ Fran Rapido! abre el portal- Moncho sube a la furgo! - Fran habrió el enorme portal de corredera, yo salte dentro de la furgo seguido por Zelda y moncho, puse el motor en marcha y los 4 salimos a escape de alli direccion al piso donde mis mejores amigos estaban en peligro...
Zelda dormía a mi lado, acurrucada, la pequeña fogata que habíamos encendido para calentarnos durante la noche era ya solo un simple montículo de ceniza y un fino hilo de humo gris.
Poco a poco fui retomando mi presencia, y alcancé a escuchar dos voces, las dos eran conocidas.
Me di la vuelta, Fran no estaba en su saco, me levanté y Zelda se despertó. Fran estaba fuera y hablaba con un chico. Su voz era muy familiar. Me acerqué al portal y escuché lo que decían.
- Ya te he dicho que conozco a Andrés, os he ido siguiendo desde que salisteis de la zona donde vivía su ex. Yo fui quien disparó la flecha, ¿ves? Con esta ballesta.
¿Habia dicho ballesta? solo podía ser una persona. Moncho siempre decía que le gustaban las ballestas y que era un muy buen tipo de arma para defenderse en una situación como aquella, porque podías herir desde lejos sin hacer ruido.
Salí de de detrás del portal, y allí estaba Moncho, de pie con su ballesta en ristre mostrándosela a Fran. Al verme, su semblante cambió, y lo primero que me dijo fue:
-Ya sabía yo que un hijo puta como tu tenia que seguir vivo.
- Pasemos a dentro, el exterior no es seguro. Propuse.
Moncho se dio media vuelta y se dispuso a meter dentro de la nave la moto con la que se desplazaba.
- Menuda moto te gastas, ¿de donde la sacaste?
- Era de un pariente de mis padres. Le encantaban las motos, no esta mal, lo único es que hace muchisimo ruido y atrae a los bichos, pero no tenia otra cosa con la que desplazarme.
Fran y yo nos miramos con cara de preocupación. Es cierto que los bichos era muy activos, y podrían haberle seguido, si eso era así, teníamos poco tiempo para preparar nuestras defensas.
- Ante todo, cuentame, ¿Que cojones pasó? ¿Porqué nadie siguió los pasos?
- En realidad, tu fuiste el único que no apareció. Nos reunimos todos en mi casa, como habíamos acordado, juntamos todas nuestras provisiones y armas, y teniamos de sobra para una semana. Solo faltabas por venir tu y aportar tu parte y tu coche como habiamos quedado. Pero pasaron 2,3,4,5 dias y no apareciste. Los zombies superaron nuestras defensas y tuvimos que huír de allí. Nos refugiamos en un piso en pontevedra. Es de una Anciana que vive con su nieto, que es un excompañero de la academia de seguridad donde estubo alex.
Todo comenzaba a encajar, aunqe seguía sin saber porque me habia perdido 10 dias de mi vida y no recordaba nada.
- Bueno, supongo que el motivo de que yo fallase en el plan, se debe a que he estado 10 dias inconsciente, porque no recuerdo nada de nada. y todavia no tengo la respuesta.
- Tranquilo, sabiamos que algo te había ocurrido, pero no nos imaginabamos el que. Nosotros nos habiamos puesto en el peor de los casos. Yo habia salido a buscar cosas que pudiesen servirnos en el piso cuando derrepente te veo de pie ante un zombie. Mi primera reaccion fue disparar, y luego me di cuenta de que se trataba de Lucía. Lo siento mucho.
- No pasa nada- Contesté. -De no ser por ti ahora estaria Jodido de verdad.
- Perdon, no es que quiera interrumpiros, pero debemos ponermos manos a la obra- Fran estaba listo ya para empezar a trabajar.
A mi se me había ocurrido una idea.
- Y digo yo. Los demás estan todos en el piso ¿no? ¿Porque no se vienen para aqui? hay mucho mas sitio y este lugar es mas seguro.
- Es una buena idea- Respondio Moncho. - De hecho, tengo forma de comunicarme con ellos, tenemos una vieja radio, y un par de walkies. Y lo mas importante para ti, hemos contactado con tus padres.
Un alivio enorme me recorrio de pies a cabeza. Mis padres estaban Bien!
- ¿COMO, habeis hablado con ellos? ¿ CUANDO, Y COMO?
- Fue todo una casualidad, al parecer tu padre tenia una emisora de camion en casa.
- Es verdad! la emisora con la que jugaba yo de pequeño.
- Pues un dia estabamos buscando canales de socorro en los que contactar con alguien y escuchamos una llamada de alguien que decia tener refugio. Preguntamos y se trataba de tu padre.
- Tengo que ir al piso y hablar con el. Porfavor llevame alli.
- Tranquilo, ahora voy a informar de que te he encontrado y de nuestro plan de que se vengan para aqui, le dire que traigan la radio y hablaras con tu familia.
Por fin algo de esperanza para mi y mi familia, estaban bien, estaban a salvo. mis problemas empezaban a desaparecer.
- Miguel, soy moncho, ¿me recibes?
Nada solo ruido.
- Probaré otra vez, Alex soy Moncho ¿ Recibes ?
Mas inteferencias. Moncho ajusto un poco el dial del walkie y una voz salió del pequeño altavoz del aparato.
- qwrrfggggf... ( inteferencias ) RAPIDO! qgrfrtfqfsr ( inteferencias ). Moncho, Ayudanos! qrfgrfsqrtfg ( inteferencias ) son demasiados! fiuuuuuuugggf ( inteferencia final)
- ¡ Fran Rapido! abre el portal- Moncho sube a la furgo! - Fran habrió el enorme portal de corredera, yo salte dentro de la furgo seguido por Zelda y moncho, puse el motor en marcha y los 4 salimos a escape de alli direccion al piso donde mis mejores amigos estaban en peligro...
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